8.8.2017
Art on Cuba

Sin máscaras. Un espejo para repensarnos culturalmente

Yenny Hernández Valdés

Lanzarse al ruedo con la pretensión de realizar un proyecto investigativo, expositivo o de colección, y a su vez integrar estos tres campos de desarrollo en un todo coherente, siempre implicará una aventura riesgosa a la vez que interesante y motivadora. Así me atrevo a clasificar la ardua tarea que desde hace algunos años ya vienen desarrollando Chris von Christierson y su familia, de conjunto con el crítico y curador cubano Orlando Hernández y su esposa Lucha María Pérez, cuando pensaron, conceptualizaron y aun hoy continúan materializando una colección de arte afrocubano, todavía en proceso de crecimiento creativo y expositivo, pero de las más completas que existen.

Llega a nosotros –y por nosotros me refiero a Cuba, al Museo Nacional de Bellas Artes, a los interesados en el universo artístico, pero también a todos los públicos diversos y exigentes– por medio de la exposición Sin máscaras. Arte afrocubano contemporáneo con obras de la colección von Christierson. Iniciada en noviembre de 2007, la misma cuenta actualmente con más de 450 obras de artistas cubanos. Ello es muestra de una labor a conciencia llevada a cabo para agrupar y condensar el trabajo de artistas que han abordado desde diferentes perspectivas, ángulos, formatos y manifestaciones, un tema sensible y fuertemente identitario como el afrocubano, con el objetivo de reflejar en su conjunto las múltiples huellas e influencias del África subsahariana en la cultura artística cubana. Pero la pretensión nunca fue en un solo sentido, también era punto neurálgico tener en cuenta la presencia de Cuba en el desarrollo artístico cultural de África, pretensiones que no han cesado, sino que crecen cada día no solo con la incorporación de piezas a la colección, sino con los acercamientos teóricos y los estudios de investigadores afiliados al tema.

En ese sentido, las palabras ofrecidas por el curador de la muestra, Orlando Hernández, explicitan con mayor excelencia la riqueza e importancia de una colección como esta:

“Para estructurar la colección von Christierson hemos seguido un criterio riguroso en la selección de los artistas –la mayoría de ellos con amplio reconocimiento nacional e internacional– así como en la calidad estético-formal de las obras escogidas, pero debemos confesar que nuestro interés también ha estado dirigido, por así decirlo, más allá de lo estético, colocando en una posición de privilegio la originalidad y la profundidad de los discursos de orden histórico, antropológico, religioso, ético o político que se hallaban implícitos en las obras….Dicho de otro modo, nos hemos inclinado más hacia el qué que hacia el cómo, o en lo que dicen los artistas más que en cómo lo dicen, pero hemos tenido buen cuidado en hacer coincidir ambos requerimientos”[1].

Nota completa en: Art on Cuba

Reynerio Tamayo, Negro sobre blanco, 2011.

Sin máscaras. Un espejo para repensarnos culturalmente

By August 8, 2017Collection, Press

Author federico

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