15.02.2008
Cubaencuentro

«Dejar el ghetto, pero no con las manos vacías»

Dennys Matos

En la casa de Ricardo Rodríguez Brey, en La Habana, escuché por primera vez a Laurie Anderson y Philip Glass. Brey nos sorprendía siempre con algo nuevo e interesante: el catálogo de la última exposición del entonces exultante Jonathan Borofsky, los cuentos completos de Borges, prologados por el Bioy Casares de La invención de Morel; o una edición revisada del bello Tristes Trópicos, de Lévi-Strauss. En las paredes de su casa colgaban obras de Gustavo Pérez Monzón, Bedia, y curiosos artefactos de una perdida tribu australiana. En las paredes, un par de obras suyas de la serie sobre Alexander Von Humboldt, discretamente colocadas en lugares no muy visibles.

El aeropuerto de Bruselas tiene largos pasillos con iluminación y música, que varían según el lugar por donde se transite. Los espacios en dirección al tren de Gante acogen obras de artistas belgas de relevancia internacional, entre ellos, Ricardo Rodríguez Brey. Su inclusión en la Documenta de Kassel IX, de 1992, catapultó una dimensión del arte del llamado Tercer Mundo, que ha rearticulado su capital simbólico en sintonía con el nuevo mapa global.

Su última gran exposición, Universo (2007), exhibida en el Stedelik Museum voor Actuele Kunst (S.M.A.K), de Gante, está formada por mil dibujos. Como las apostillas que siguieron a El nombre de la rosa, estos necesitan ser explicados por otros dibujos. Una historia del universo, interminable como el universo mismo, contada a través de la del dibujo.

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From the exhibition "Universo". Image taken from Cubaencuentro.

«Dejar el ghetto, pero no con las manos vacías»

By February 15, 2008Artists, Interview

Author federico

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